"La mayoria de los autores de ficción tenemos una naturaleza platónica. Me refiero a que nos gusta mas la idea de una cosa que la cosa. Los de ciudad soñamos con vivir en el campo tranquilos, pero en el campo nos morimos de angustia. Anhelamos viajar pero una vez en marcha, nos deprimen los trámites, esperas y molestias, y extrañamos dolorosamente la pieza, la ventana, el escritorio donde, ay, escribíamos tan cómodos. [...] Asi entramos y salimos, espías de artes ajenas, en el cine, la pintura, el jazz, anidando la misteriosa convicción de que si hubiéramos querido y con viento a favor, habríamos hecho estupendas películas, tocado la trompeta como Louis Armstrong, o participado en la bienal de Venecia."
"A estos latidos sueltos del deseo los llamamos `materias pendientes`. Buen nombre, aunque estudiar, rendir y aprobar el examen suele dejarse para un futuro que incluya la reencarnación."
V.K. (para ADN, suplemento cultural del diario La Nación, publicado el 15/09/07)
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